jueves, 20 de agosto de 2020

Argentina, la justicia y el franquismo.-a


Querella.

La querella argentina contra los crímenes del franquismo es una denuncia presentada ante un tribunal penal argentino por los crímenes de genocidio y crímenes contra la humanidad cometidos en España durante la dictadura franquista entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977.
El caso fue abierto por la jueza Maria Romilda Servini de Cubría, en base al principio de jurisdicción universal para juzgar crímenes de lesa humanidad; comenzó con dos denuncias realizadas el 14 de abril de 2010 por diversas organizaciones humanitarias argentinas y españolas junto a Adolfo Pérez Esquivel, premio Nobel de la Paz 1980, Inés García Holgado y Darío Rivas, hijo de Severino Rivas Barja, alcalde socialista de Castro de Rei asesinado en 1937 por falangistas.​ 
La querella recibió el apoyo de Amnistía Internacional,​ que en el informe de 2012 Casos cerrados, heridas abiertas​ denuncian que no se ha llevado a cabo una investigación judicial exhaustiva en España para descubrir la verdad sobre las circunstancias que rodean los abusos cometidos durante la dictadura franquista.
 En apoyo de la denuncia, también se creó la red ciudadana Coordinadora estatal de apoyo a la Querella Argentina contra crímenes del franquismo (CEAQUA), que reúne a numerosas organizaciones y consejos.​ También recibió el apoyo de los parlamentos del País Vasco, Cataluña y Andalucía y de la Cámara de Diputados de Argentina.​ 
El Relator Especial de la ONU sobre la promoción de la verdad, la justicia, la reparación y las garantías de no repetición pidió que "la colaboración con los procedimientos de la corte de justicia españoles en el exterior y tomar medidas contra el debilitamiento del ejercicio de la jurisdicción universal por parte de los juzgados españoles".
 De acuerdo con el gobierno español, los crímenes juzgados "ya prescribieron en España", y también colidían la ley de amnistía española de 1977. Según la jueza, se trata de "crímenes contra la humanidad y, por lo tanto, este crimen no prescribe".

Opinión de Jueza.

En el juzgado de Servini de Cubría no son muy optimistas sobre el futuro de la causa (“nos golpearon mucho y nos pusieron muchas trabas”). Para que no acabe archivada con el paso del tiempo, España debería cambiar su actitud y tener un criterio coherente respecto de la justicia universal, advierte la magistrada:
“El futuro depende de que España colabore. O que pidan esta causa y la investiguen allá. Acá hay declaraciones, hay prueba. Pero el problema es que a los jueces españoles no les dejan investigar”. 
Hasta ahora, a España ni siquiera se le ha movido una ceja por los rapapolvos que ha recibido de la ONU, el Consejo de Europa o Amnistía Internacional por su inmovilismo en este asunto.  Por eso le pide a Pedro Sánchez que haga lo propio: 
“Tiene que dejarnos investigar y tratar de calmar los ánimos en su propia nación porque no es cierto que esté todo el mundo tranquilo. La gente ha sufrido y aún sigue sufriendo. Hay que buscar y, en la medida de lo posible, ir entregando los restos (de las víctimas) a los familiares”.
 Para la jueza, no se trata de abrir heridas ni de despertar rencores. “Las heridas –sostiene– están ahora abiertas”.


Opinión personal.

Es muy tarde para actuar, ya que han pasado mas de 45 años de muerte de Francisco  Franco, y los presuntos  victimarios , si es que esta vivos  son en su mayoría muy ancianos, y para probar estos delitos, tardarías décadas de investigación y procesos, ya que los testigos, las victimas y los victimarios en su mayoría están muertos hace décadas.




Juez Federal №1 de Buenos Aires.



María Romilda Servini, antes conocida como María Romilda Servini de Cubría, (San Nicolás de los Arroyos, 1 de diciembre de 1936) es una abogada y juez argentina a cargo del Juzgado Federal n.º 1 de Buenos Aires.

Nació en la ciudad de San Nicolás de los Arroyos, en el extremo norte de la provincia de Buenos Aires, en una familia de clase media alta. Estudió derecho en la Universidad de Buenos Aires, donde en 1958 conoció a Juan Tomás Cubría.​Un año después se casaron, tuvieron un hijo y él fue designado agregado militar en Río de Janeiro, donde la pareja vivió dos años. Tiene dos hijos, Eduardo Cubría y Juan Carlos Cubría.​Fue operada del corazón por obstrucciones arteriales mediante angioplastia coronaria con stent por el cardiólogo intervencionista Luis M. De la Fuente en el Instituto del Diagnóstico.

Cuando volvieron al país, Servini de Cubría terminó sus estudios como escribana y ejerció esa labor durante el año 1966 en escribanías de la provincia de Buenos Aires.​Cuando tuvo a su segundo hijo decidió terminar la carrera de Derecho junto a su hermano, quien también se había anotado.

Realizó la carrera judicial desde el cargo más bajo hasta llegar a su primer cargo como funcionaria al ser nombrada «defensora oficial». En ese cargo fue que tuvo su primera causa relevante, ya que le tocó defender a la expresidenta Isabel Perón quien había sido apresada y procesada por distintas causas criminales por la dictadura cívicomilitar (1976-1983) que en ese momento se hallaba en el poder.​ Luego de que Isabel Perón fue derrocada por la Dictadura, su marido, quien era capitán de la Fuerza Aérea, fue pasado a retiro por decisión del brigadier Ramón Agosti. Posteriormente fue nombrada «juez de menores», y allí se habría encargado de varios casos de apropiación de niños siendo la primera en restituir a los menores a la familia de los desaparecidos.
En los años 1980 fue jueza subrogante en un juzgado de instrucción de mayores. Allí, fue la jueza del caso del clan Puccio.

Secuestro de niños

Fue investigada por haber entregado menores en adopción de manera irregular, al igual que el ya renunciado juez Mitchell: Servini manifestó que todos recibían menores «en la misma cantidad».

Yomagate

El 19 de noviembre de 1990, el entonces presidente Carlos Menem la nombró jueza nacional en lo criminal y correccional n.º 1 con competencia electoral, tenia 54 años.

Tuvo a su cargo la causa denominada Yomagate, donde se acusaba a Amira Yoma ―cuñada del presidente― de lavar dinero proveniente del narcotráfico. Al respecto se le ha imputado el haber manejado políticamente la investigación de dicha causa cajoneando un pedido de la Justicia española, más específicamente del juez Baltazar Garzón para que se encarcelara y extraditara a la por entonces cuñada del presidente de la Argentina.
En 1992 presentó un amparo judicial para que se censurase al cómico Tato Bores por una sátira que él realizaría en su programa humorístico. La justicia civil falló en su favor y la orden de no nombrarla se aplicó al conocido humorista. En respuesta, un coro de famosos (que incluía a Mariano Grondona, Alejandro Dolina, Susana Giménez, China Zorrilla, Magdalena Ruiz Guiñazú, Luis Alberto Spinetta, Ricardo Darín, Victor Hugo Morales y los integrantes de Soda Stereo, entre otros) le dedicaron una canción que decía «La jueza Barú Budú Budía es lo más grande que hay».

Asesinato del general chileno Carlos Prats

El 9 de noviembre de 1999, Servini de Cubría interrogó a Michael Townley ―exagente de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional)―.10​En ese momento, Townley tenía 56 años (nació el 9 de diciembre de 1942), y por primera vez no solo confesaba cómo asesinaron al general Carlos Prats y su esposa, sino también cómo huyó de Chile en 1973 para eludir la justicia luego del asesinato de un obrero en las instalaciones del Canal de TV de la Universidad Católica en Concepción, durante el Gobierno de Salvador Allende.​Un antecedente que poco después le daría el pase inmediato para integrar los escuadrones secretos de la DINA.

Represión en 2001

El 20 de diciembre de 2001, la jueza Servini de Cubría dirigió la represión policial desde la comisaría segunda junto al Fino Palacios apersonado en la propia Plaza de Mayo.

Demanda a Google y a Yahoo

En 2008, la jueza interpuso un recurso para que se bloqueara el acceso a cualquier información e imágenes de la magistrada existentes en los buscadores Google y Yahoo que no tuviera su consentimiento. Sin embargo la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal de la Capital Federal decidió desistimar el pedido.

Reforma Judicial 2013

En junio de 2013 la jueza Servini de Cubría dictó la sentencia "Rizzo" que declaró inconstitucional la reforma del consejo de la magistratura llamada "democratización de la justicia" por el oficialismo. La sentencia fue posteriormente confirmada por la Corte Suprema.

Rapto de bebés durante el franquismo

En septiembre de 2013, Servini de Cubría abrió una causa para investigar el alegado «robo de bebés» ocurrido, según los querellantes, durante el franquismo en España. El 31 de enero de 2014 fueron recibidas las primeras denuncias de españoles residentes en España tras la habilitación del consulado de Argentina en Madrid para estos fines.

Asunción 2015

En diciembre del año 2015, Servini de Cubria, a resultas de una acción iniciada por la alianza Cambiemos, dictó una sentencia declarativa que estableció la hora de finalización del mandato de la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, y de comienzo del presidente Mauricio Macri. 
En 2017 María Romilda Servini abandonó el juzgado federal con competencia electoral en la provincia de Buenos Aires. Mientras salía a denunciar presiones de parte del Gobierno para que tome esa decisión.







Dolores Delgado García (Madrid, 9 de noviembre de 1962)​ es una fiscal y política española, actual fiscal general del Estado desde febrero de 2020.

Ha desarrollado gran parte de su carrera profesional en el Ministerio Fiscal, destinada en las fiscalías del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, en la Fiscalía Especial Antidroga y en la Audiencia Nacional, donde ha trabajado desde 1993 como experta en terrorismo yihadista.
En junio de 2018, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, la nombró ministra de Justicia y ex officio Notaria Mayor del Reino del Gobierno de España, cargo que ocupó hasta su cese en enero de 2020. Tras esto, el Gobierno la nombró Fiscal General del Estado, cargo que ocupa en la actualidad.

Nació en Madrid en 1962 Se licenció en derecho en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y cursó posteriormente un máster impartido por la Escuela de Práctica Jurídica de Madrid y la Universidad Complutense.​ 
Contrajo matrimonio en 1986 con Jordi Valls, con quien ha tenido dos hijos.
Ganó una plaza de fiscal por oposición en 1989. Conocida como «Lola»,​ ha trabajado como fiscal en el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (1989-1993),​ en la Fiscalía Especial Antidroga,​ y, desde 1993, en la Audiencia Nacional.
Próxima a Baltasar Garzón,​ es experta en la lucha contra el terrorismo yihadista. En 2013 se mostró en contra de la entrega a Suiza del informático francoitaliano Hervé Falciani.12​ Delgado, que participó como fiscal en el caso de Adolfo Scilingo, se ha mostrado contraria a recortes al principio de justicia universal. Miembro de la Unión Progresista de Fiscales, en abril de 2018 se convirtió en vocal del Consejo Fiscal.
Fue escogida por el presidente del Gobierno Pedro Sánchez para formar parte de su nuevo consejo de ministros, constituido tras la moción de censura contra Mariano Rajoy que salió adelante el 1 de junio de 2018. Felipe VI sancionó mediante Real Decreto de 6 de junio su nombramiento como titular de la cartera de Justicia;​ Delgado tomó posesión del cargo —que también conlleva el título honorífico ex officio de «Notaria Mayor del reino»— el 7 de junio en La Zarzuela.
En septiembre de 2018 fue reprobada en el Senado con los votos de Partido Popular y Ciudadanos por no ser suficientemente contundente a la hora de defender al juez Pablo Llarena ante los tribunales belgas.
El 9 de octubre de 2018 fue reprobada por el Congreso de los Diputados a propuesta del Partido Popular por sus «perversas amistades» con el comisario jubilado José Manuel Villarejo y también por su relación con el que fuera juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
El 24 de octubre de 2019, fue una de los representantes del gobierno en funciones en la exhumación de Francisco Franco, ejerciendo como Notaria Mayor del Reino, dando fe de la extracción sin incidentes del féretro con los restos del dictador en su interior.
El 22 de noviembre de 2018 fue reprobada de nuevo por la Cámara Baja, siendo ésta la segunda vez (tercera con la reprobación del Senado), por haber instado a la Abogacía del Estado a descartar el delito de rebelión a los líderes separatistas encarcelados.
Cesó como ministra de Justicia el 13 de enero de 2020, siendo sustituida por Juan Carlos Campo.

Fiscal General del Estado

Tras la formación del nuevo gobierno resultante de los pactos derivados de los resultados de las elecciones generales del 10 de noviembre de 2019, éste la propuso como candidata a Fiscal General del Estado el mismo día de su cese como minstra.
El 16 de enero de 2020, el Consejo General del Poder Judicial avaló su nombramiento como Fiscal General por 12 votos a favor y 7 en contra.24​ Uno de los principales argumentos en contra de su nombramiento, y al que se sostuvieron la mayoría de los que lo rechazaron, fue que no había solución de continuidad entre su puesto como miembro del Gobierno y su nombramiento como fiscal general, lo que podría hacer percibir a la ciudadanía una falta de independencia del Ministerio Fiscal.
La candidata a fiscal general compareció ante la Comisión de Justicia del Congreso de los Diputados el 20 de febrero de 2020, con el objetivo de que la cámara baja valorase su idoneidad. En su comparecencia, Delgado —cuestionada su idoneidad debido a su anterior cargo ministerial— rechazó tal extremo y afirmó que su paso por el Gobierno había sido un factor que había «enriquecido» su perfil.
Prometió el cargo ante el rey de España, Felipe VI, el 26 de febrero.




El 14 de abril de 2010 varias denuncias apelaron al principio de jurisdicción universal para pedir en Buenos Aires la investigación al régimen de Franco por "genocidio" y crímenes contra la humanidad.

Darío Rivas entra, emocionado, a un juzgado de Buenos Aires. Es el 14 de abril de hace 10 años y el hijo de un asesinado por el fascismo español está, a 11.000 kilómetros de su Galicia natal, dando el primer empujón a la única causa abierta en el mundo para juzgar los crímenes del franquismo: la querella argentina. Una década después, el proceso sigue vivo, sumando testimonios y denuncias.
Aquel día de 2010 le acompañan las denuncias de Inés García Holgado, con varios familiares ejecutados por los golpistas, y de una decena de asociaciones. Apelaban al principio de jurisdicción universal para reclamar a la Justicia argentina que investigara el "genocidio" consumado contra miles de personas durante la Guerra Civil y la dictadura de Francisco Franco.
Muertos en fosas y cunetas, bebés robados, presos esclavos… Las querellas, que ya suman varios centenares, solicitan seguir la pista a las graves violaciones de Derechos Humanos cometidas en España entre el 17 de julio de 1936 y el 15 de junio de 1977. Pero han encontrado hasta ahora el boicot de España. El muro de la impunidad franquista sigue fuerte. Aunque con grietas.

Porque la causa 4591/2010 acumula desde entonces grandes victorias, como la declaración por primera vez de decenas de víctimas ante un juez. La titular del Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional Número 1, María Servini de Cubría, ha recogido testimonios tanto en suelo argentino como en suelo español –y también por videoconferencia– para apuntalar centenares de querellas, incluidas de algunas instituciones públicas.
Esas palabras nunca antes pronunciadas ante un magistrado han conseguido poner nombre y apellidos a presuntos criminales en un procedimiento penal: los de los exministros Rodolfo Martín Villa y José Utrera Molina o del policía franquista y torturador Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño.
La querella suma hitos como la exhumación de Timoteo Mendieta y otras decenas de represaliados que estaban en fosas comunes. Y también algunas pérdidas. Como la dificultad continuada de avanzar en la investigación por los regates del Estado español. O las desapariciones de referentes dentro de sus filas, como el propio Darío Rivas, hace un año. También se fueron Ascensión Mendieta y María Martín, el abogado Carlos Slepoy o, en mitad de la pandemia de la COVID-19, el ex preso del franquismo Chato Galante.

El comienzo

Coincidía aquel 14 de abril de hace una década con el día de la proclamación en 1931 de la Segunda República Española. Darío Rivas (Castro de Rei, Lugo, 1920 – Buenos Aires, 15 de abril de 2019) era el primer firmante de la Querella Argentina al denunciar el asesinato por los golpistas al poco de estallar la guerra civil de su padre, Severino, alcalde republicano de su localidad natal.
Rivas falleció a punto de cumplir 100 años sin encontrar justicia. Aunque sí logró exhumar el cuerpo de su padre en 2005 en un paraje de Portomarín. Inés García Holgado sumó al proceso la desaparición forzada de uno de sus tíos y otros dos "fusilados".
Las demandas, para determinar los hechos delictivos, el contexto en el que se produjeron y sus características, apelan a los autos de 2008 en los que el juez Baltasar Garzón se declaró competente para investigar los crímenes del franquismo. Nacía así el único proceso abierto en el mundo, una causa que sigue creciendo y acumula miles de casos.
"En el oscuro manto de impunidad que cubre España, hace diez años se abrió una pequeña grieta que poco a poco se va agrandando y dejando pasar, tras 40 años de oscuridad, un poco de esa luz que es la justicia", resume Alejandro Lerena, abogado de la Querella Argentina. Una década "de esperanza", dice.

El juicio al franquismo, vivo


"Si no creyera en la justicia universal no estaría acá", declaró la jueza Servini a eldiario.es en uno de sus viajes a España. Porque la causa continúa. "A día de hoy se han unido más de 330 querellas en nombre de incontables víctimas, así como numerosas denuncias en los Consulados Argentinos de diferentes países", subraya Lerena.
La corte de Buenos Aires "sigue investigando en la actualidad las graves violaciones de derechos humanos cometidos en España" por los golpistas de Franco. "Cuando los tribunales españoles decidieron bloquear cualquier intento de investigar los crímenes del franquismo, a las víctimas sólo les quedó la opción de la jurisdicción universal", explica el letrado.
El mismo "recurso jurídico", afirma, "que pocos años antes había permitido a los tribunales españoles juzgar, entre otros, los crímenes cometidos por las dictaduras argentina o chilena". El país austral "mantiene la esperanza de completar ese camino de ida y vuelta contra la impunidad" que impulse "la apertura en España de procedimientos penales contra los crímenes del franquismo".

El boicot de España

Los regates de España a la persecución argentina del franquismo han sido continuados. La Fiscalía General del Estado llegó a paralizar en 2014 las declaraciones judiciales de víctimas y cargos franquistas. El Gobierno de Mariano Rajoy negó la detención de exministros de la dictadura alegando que las órdenes de Interpol no son vinculantes.
El Estado español incumple las obligaciones y tratados internacionales que obligan el arresto y posterior extradición de los imputados por la Justicia argentina. El firme bloqueo alude a la supuesta prescripción de los delitos y la aplicación de la preconstitucional Ley de Amnistía del 77.

Desde el inicio de la investigación, cada fisura abierta por Servini en el muro de la impunidad franquista ha sido cerrada con urgencia por España. "En estos años las autoridades judiciales y políticas españolas han puesto todas las trabas posibles al desarrollo del procedimiento", en palabras del abogado Alejandro Lerena.
La querella "sigue avanzando y los pasos dados hasta hoy son muy importantes". Como lo fue la declaración en la Audiencia Nacional. Y las citaciones a querellantes en sedes judiciales españolas, incluso por videoconferencia.
"Yo tenía tres años, sacaron a mi madre de casa y la fusilaron", contaba entonces Antonio Narváez en Sevilla (83 años). Y Antonio Martínez (81), que perdió a su padre, ejecutado y arrojado a una fosa común: "ese día llevaban un camión lleno para el cementerio".
O la toma de testimonios a finales de 2013 por la jueza Servini, en vivo, con el viaje a Argentina de un grupo de 16 españoles para ofrecer su testimonio en el tribunal de Buenos Aires. "Estoy contenta pero agotada", dijo a Efe Merçona Puig Antich, que relató la detención, juicio sumarísimo, sentencia de muerte y ajusticiamiento por garrote vil de su hermano Salvador el 2 de marzo de 1974.

Criminales (presuntos) con nombres y apellidos

Cuando la Justicia argentina ordenó en 2014 la detención de 19 altos cargos del franquismo, ponía por primera vez nombre y apellidos a investigados por crímenes contra la humanidad. Como el político de extrema derecha y destacado miembro de la dictadura José Utrera Molina, imputado por convalidar con su firma la sentencia de muerte de Puig Antich.
Otro de los acusados es el exministro Rodolfo Martín Villa. Está acusado de delitos de homicidio agravado durante la Transición por matanzas como las de los Sanfermines del 78 y los sucesos de Vitoria. La jueza argentina lleva seis años intentando sentar en el banquillo al único investigado en la querella argentina dispuesto a declarar.
El último capítulo quedó cerrado en falso este año. La magistrada viajaría a España para tomar declaración indagatoria a Martín Villa el 20 de marzo en la embajada argentina en Madrid. Un plan frustrado, de momento. "La solicitud de asistencia fue remitida por las autoridades argentinas el 28 de enero y se encuentra todavía pendiente de contestación, lo que debería acontecer en breve plazo", respondía en marzo a eldiario.es el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Gobierno de España.
Y Billy el Niño. El ex-policía Antonio González Pacheco está acusado de torturas cuando era miembro de la Brigada Político Social de la dictadura de Franco. El Congreso aprobó desclasificar las medallas, premios y condecoraciones tras la hoja de servicios que publicó en exclusiva eldiario.es. Los juzgados españoles están archivando las denuncias presentadas por sus víctimas. Mientras, Billy el Niño continúa libre.

Timoteo Mendieta, Lorca y los desaparecidos

Argentina ha pedido al menos cuatro veces a España que abra fosas comunes. La única que salió adelante fue el caso de Timoteo Mendieta en Guadalajara. Su hija Ascensión logró rescatar sus huesos de la tierra. "Muchas gracias a todos por venir a este acto tan triste", declaraba en el entierro de su padre, en julio de 2017.
Solo dos años más tarde fallecía la hija de Timoteo. Ambos yacen, juntos, en el Cementerio Civil de La Almudena (Madrid). La lucha de Ascensión facilitó además que en la excavación arqueológica en Guadalajara fueran recuperados en total los restos óseos de 50 víctimas del franquismo. En total, hasta 105 personas han sido exhumadas gracias al proceso en Argentina.
La justicia de ese país también investiga el asesinato del poeta Federico García Lorca. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) presentó la denuncia en abril de 2016. El caso quedó incorporado a la causa múltiple abierta en Buenos Aires por crímenes contra la humanidad.
En este tiempo un puñado de instituciones públicas, sobre todo ayuntamientos, han presentado demandas. Y los consulados argentinos en suelo español han recibido numerosas querellas. El impulso a las denuncias de particulares y asociaciones ha venido en muchos casos unido al trabajo de la Coordinadora Estatal de Apoyo a la Querella Argentina contra los crímenes del franquismo (CEAQUA).
Son varios los desaparecidos de la Querella Argentina. Los impulsores que han ido quedando en el camino. Los que ya no verán los cabos que quedan por atar. Como el autor de la primera firma, Darío Rivas, el abogado experto en Derechos Humanos y miembro del equipo de la querella, Carlos Slepoy y el ex preso Chato Galante, entre otros perdidos estos años. Estos, como los otros, alimentan con su recuerdo la pelea de muchos españoles por encontrar justicia. Aunque para ello haya que cruzar el mar.





 20/08/2020 

La fiscal general del Estado, Dolores Delgado, ha dejado sin efecto una orden firmada en el 2016 por su antecesora en el cargo, Consuelo Madrigal, en la que se instaba al fiscal jefe de Madrid a oponerse a la tramitación de comisiones rogatorias relacionadas con la causa abierta en Argentina por crímenes franquistas entre 1976 y 1978.
La decisión de Delgado se ha materializado en una nota remitida a todos los fiscales jefes de España con el objetivo de evitar poner trabas a los procedimientos que requieren cooperación jurídica internacional.
La última palabra sobre una comparecencia será del juez al que le toque admitir o no la diligencia.
En el caso concreto de la querella argentina, supondrá dar cumplimiento al convenio bilateral de cooperación en materia de justicia penal ya existente entre los dos países, por el que las peticiones que vayan llegando se estudiarán de forma individualizada, atendiendo a si se ajustan o no al documento.
La decisión de la Fiscalía de no oponerse a las diligencias que puedan practicarse puede tener trascendencia de cara a la última citación realizada en este asunto por la titular del juzgado criminal y correccional federal 1 de la República Argentina, María Servini, que ha fijado para el próximo 3 de septiembre el interrogatorio por vía telemática del exministro Rodolfo Martín Villa, imputado en este proceso.
En todo caso, la última palabra sobre una comparecencia de estas características –que ha sido fijada y finalmente paralizada durante los últimos años– será del juez al que le toque admitir o no la diligencia.
La juez Servini pretende determinar las posibles responsabilidades de Martín Villa en presuntos crímenes del régimen franquista, como la matanza del 3 de marzo de 1976 en la que cinco personas murieron y más de un centenar resultaron heridas por disparos de la Policía Armada contra los participantes en una protesta obrera que se celebraba en Vitoria.


Jueves, 20 de Agosto de 2020
El principio de Justicia Universal

Guiño de España para que Argentina investigue los crímenes del franquismo
Lo decidió la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, quien anuló una disposición de 2016 que obstaculizaba los procedimientos que implicaran cooperación jurídica internacional.


España dejará de poner trabas a la investigación de la Justicia argentina sobre los crímenes cometidos por el franquismo.
Aunque no lo verbalizó de ese modo, es lo que decidió la Fiscal General del Estado español, Dolores Delgado, quien este jueves anuló una disposición de 2016 que obstaculizaba los procedimientos que implicaran cooperación jurídica internacional.

Delgado, ex ministra de Justicia de Pedro Sánchez y cuyo nombramiento como Fiscal General fue cuestionado porque la oposición la considera “poco imparcial”, envió una nota a los fiscales jefes de toda España para que dejen de oponerse a querellas como la que el Juzgado Criminal y Correccional Federal 1, a cargo de la jueza argentina María Servini, lleva adelante contra los abusos cometidos por el franquismo.
La decisión de la fiscal Delgado llega a dos semanas de la declaración que la jueza Servini espera poder tomarle, por videoconferencia, al ex ministro de la Transición Rodolfo Martín Villa, imputado en la causa como responsable de los crímenes de Vitoria, en el País Vasco, en 1976, y de otros delitos de lesa humanidad.

Los hechos

La declaración indagatoria a Villa será el 3 de septiembre por “delitos de homicidio agravado” durante la Transición.
La jueza Servini investiga si los asesinatos de Vitoria y lo que la historia reciente española conoce como “los Sanfermines del ’78”, donde un estudiante recibió un tiro en la frente y hubo más de 150 heridos, fueron hechos puntuales o si fueron parte de “un decidido plan de ataque sistemático y preconcebido para eliminar a todo oponente político”. Si se comprobaran los crímenes de lesa humanidad que se le imputan al ex ministro Villa, la pena podría ser de prisión perpetua.
En 2014, Servini había ordenado su detención, pero el ex ministro logró esquivar el pedido de extradición.

“Viendo de lo que me acusan, estoy muy tranquilo”, dijo hace tres años, cuando el rey Felipe VI lo condecoró por haber sido parte del Parlamento que integró las Cortes Constituyentes en 1977.
Entre los doce delitos por los que se lo acusa, está la masacre de Vitoria del 3 de marzo del ’76: 

cinco obreros fueron asesinados por la Policía Armada que golpeó e hirió a más de cien personas luego de arrojar gases lacrimógenos en la iglesia de Gasteiz, en Vitoria, donde los obreros se habían reunido.
Martín Villa era, por entonces, ministro de Relaciones Sindicales del gobierno cuyo presidente era Carlos Arias Navarro.
En enero de 1976, cerca de seis mil trabajadores iniciaron una huelga para protestar en contra de los topes salariales y en defensa de mejores condiciones de trabajo. Dos meses después convocaron, por tercera vez, a la huelga general del 3 de marzo, donde la represión del franquismo asesinó y reprimió.

“Tenía 20 años y estaba trabajando en una empresa que no estaba en huelga pero salíamos solidariamente a las movilizaciones. Era una jornada valorativa de la huelga. La Policía intencionalmente dejó que se llenara la iglesia y luego conminó a que saliera la gente. El cura les dijo que era una reunión pacífica. Se calcula que había entre cuatro y cinco mil personas. La Policía acordonó la iglesia y lanzó gases lacrimógenos. Aquello se convirtió en un infierno”

Recuerda para Clarín Andoni Txasko, miembro de la Asociación de las Víctimas del 3 de Marzo, que fue reprimido al día siguiente y quedó casi ciego.

En Argentina​

Txasko estuvo en Buenos Aires en 2013 para declarar ante la jueza Servini y volvió a Argentina en febrero de este año. “Fue un gran alivio haber podido hablar y declarar en la causa. La Transición no ha sido pacífica y modélica, como algunos creen, sino que ha sido sangrienta. Hubo más de 600 muertos”, dice el hombre que perdió la vista del ojo derecho por los golpes policiales pero cuyo certificado de invalidez sólo señala “accidente no laboral”.
La causa argentina que intenta develar lo que le sucedió a Txasko y a otras víctimas de la mano dura durante la Transición ya cumplió diez años: en abril de 2010 el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez-Esquivel, y dos damnificados por los abusos del franquismo que vivían en Argentina, Inés García Holgado y Darío Rivas, se presentaron en un juzgado de Buenos Aires para presentar una querella por genocidio y crímenes de lesa humanidad durante la Guerra Civil y el franquismo.

“La decisión de la fiscal Delgado es una noticia positiva pero estamos esperando saber más -dice a Clarín Txasko, que hoy tiene 65 años y es un referente entre las víctimas del franquismo-. Hay que ver si esta decisión deja sin vigor la anterior disposición fiscal, pero no sabemos hasta dónde va a llegar ésta. Es vergonzoso porque los jueces siguen aplicando la amnistía y la prescripción para los delitos de lesa humanidad.”

-¿Cómo se siente ante el hecho que la única investigación sobre la represión que usted sufrió la esté llevando adelante otro país?

-Es vergonzoso que un país que se dice democrático y que ha asumido la legislación internacional en material de derechos humanos, sea incapaz de juzgar a los responsables de crímenes de lesa humanidad e impida que otros los juzguen. En 2013 estuve declarando en Buenos Aires. Es una frustración muy grande cuando la jueza ha decretado órdenes de detención para declaraciones indagatorias y fue el Consejo de Ministros de España el que no permitió.

-¿Cuál es su reclamo?

-No pretendemos que gente como Martín Villa o represores nonagenarios vayan a la cárcel, pero sí que pasen a la historia con la responsabilidad que tuvieron en aquellos crímenes y no como los adalides de la libertad y de la democracia. La Justicia española se ha reído siempre de nosotros. La burla fue total.

-¿Por qué lo califica de “burla”?

-Estuvieron recorriendo juzgados hasta que nuestro reclamo cayó en la jurisdicción militar que determinó el sobreseimiento de los sumarios porque se decía que, aunque se habían producido delitos de homicidios y de lesiones, no se sabía a ciencia cierta quiénes habían disparado. Es una burla tremenda. Hay grabaciones de los policías que se interceptaban por frecuencia modulada en las que ellos mismos reconocían que habían participado en la paliza, que se había producido una masacre. Querían darle un escarmiento al movimiento huelguístico que se estaba dando en Vitoria y no querían que se extendiera a otros lugares del Estado español. La Transición no era pasar de una dictadura extrema a una democracia por arte de magia. Es frustrante que haya tenido que ser Argentina, en base al principio de justicia universal, la que haya abierto una causa contra los crímenes del franquismo.

-En todos estos años, ¿usted siguió los pasos de los represores?

-Siempre hemos querido que se supiera la verdad. La versión oficial está totalmente tergiversada y manipulada. Nosotros queríamos que los hechos se recogieran tal cual como sucedieron y que los responsables fueran juzgados. Y luego, buscar una reparación moral y económica. Pero nos hemos chocado con un muro de impunidad por parte del Estado español.

-¿Cree que ese comportamiento sistemático del Estado español cambiará con el actual gobierno de coalición?

-Es nuestra esperanza. Del llamado régimen del ’78, los verdugos han salido favorecidos y las víctimas nunca han sido reconocidas.



lunes, 17 de agosto de 2020

La Globalización, la nueva paradoja.-a



SE IMPONE LA LOCALIZACIÓN

¡Adiós China! (Bye bye globalización)
 23/08/2020 : 

China ganó la carrera de la globalización, es conocido eso. USA decidió que es mejor patear el tablero y reiniciar el juego cuanto antes. Y tanto Beijing como Washington DC lo comprendieron hace tiempo. Por lo tanto, lo que está sucediendo era previsible pero la pandemia aceleró todo. Cada uno se supone que se ha preparado y, de lo contrario, sufrirán las consecuencias. De esto trata el Nuevo Orden que algunos tontos niegan, y es el origen de la 'nueva normalidad' que no es el virus sino lo que agitó el virus.
Según Iliá Grigóriev, la conducción de la China asume a la perfección el problema e intenta resolverlo a cuenta de los mercados internos. “Por ahora, el problema se resuelve exitosamente a cuenta de esto, pero se mantiene el riesgo de reducción del crecimiento en un plano a mediano plazo”, dice el experto.

El siguiente texto es de Olga Mesheriáguina (revista Expert, de Moscú), y con traducción de Hernando Kleimans:

"La pandemia del coronavirus se convirtió para las compañías europeas y estadounidenses en un estímulo mucho mejor para trasladar sus capacidades de producción desde la República Popular China, que la coyuntura política. Por cierto, la gran migración no les costará barato. Sin embargo los expertos estiman que los gastos se amortizarán.

Durante 5 años, estas compañías invertirán US$ 1 billón para trasladar esas capacidades de producción. Esta es la conclusión a la que arribaron los analistas del Bank of America

"Llegará una vacuna antes que la de Oxford, será la de China y la tendremos en noviembre"
Pero ¿qué es lo que obliga a los empresarios a ocuparse de esta gran migración? ¿Es posible que las corporaciones estadounidenses escucharan la voz de Donald Trump?
Resultó que no fueron los políticos los que explicaron en forma más accesible los más y los menos del traspaso de la producción, sino los efectos de la pandemia, que incidieron negativamente en los productores con bastante mayor seriedad que las disputas entre USA y China.

“Perder los volúmenes de venta debido a la crisis es, para las compañías productoras, bastante más doloroso desde el punto de vista financiero, que de alguna manera reformatear la producción ante la coyuntura política”, aclara Iliá Grígoriev, analista de mercado de la compañía Ivolga Kapital.
Ella agregó que lo primero presupone asumir riesgos característicos para toda la economía y con esto es poco lo que se puede hacer.
Lo segundo puede resolverse, en cambio, con ayuda de negociaciones con los inversores o el gobierno, que puede realmente compensar parte de los gastos o asignar una serie de beneficios para la transferencia de la producción.
De todos modos, la conducción de la política exterior es una acción predeterminada, por la que el gobierno responde inclusive ante el comercio.
En el informe del BofA se señala que a causa del coronavirus, el 80% de los sectores globales tropezaron con fallos en la cadena de suministros y más del 75% de ellos amplían sus planes de retorno de la producción desde el extranjero.

Empero, tal como señalan los analistas, las encuestas realizadas ya en enero de 2020 evidenciaron que aparecieron tendencias de cambio de curso de la globalización a la localización.
En verdad el proceso comenzó incluso antes de que Trump le declarara a China la guerra comercial.
La pandemia antes que nada sirvió para confirmar la corrección de las medidas adoptadas sobre la extracción de los activos productivos de China por los operadores europeos o norteamericanos. Las guerras comerciales reforzaron la necesidad de la retirada pero la tendencia de venta de la participación de activos a China comenzó hace 5 años”, dice Irina Ahmed Zeyn Aydrus, dirigente del programa Economía Mundial del Instituto de Economía Mundial y Comercio (IEMC) de la Universidad Rusa de la Amistad de los Pueblos (URAP).

Irse pero no volver
 
Resulta que las actuales acciones, en particular de las autoridades estadounidenses son, antes que nada, un intento por asentar la ola en movimiento.
En las vísperas Donald Trump prometió beneficios impositivos a las compañías que regresaran la producción desde  el Imperio Celestial a los Estados Unidos. Pero, por ahora, tal como señala Artiom Déiev, director del departamento analítico AMarkets, el gobierno de USA no entrega un gran paquete de medidas de respaldo y en forma de ultimátum obliga a su comercio a reubicarse en su regreso.
“En perspectiva las compañías pueden obtener beneficios impositivos y encomiendas prioritarias lo que puede provocar el descontento de otras compañías del sector”, supone el analista.
Es indudable que la pandemia empujó al gobierno estadounidense a semejante decisión: la economía del país sufrió fuertes daños por la cuarentena, muchos ciudadanos perdieron su trabajo y el traspaso de las fábricas a USA conducirá a la creación de puestos de trabajo para los estadounidenses. Pero no es un hecho que precisamente para el mercado laboral de USA y la UE la “gran migración” será un beneficio.

“Hace ya varios años que China no es el país más popular para la instalación de producciones. Cada vez más fábricas se abren o trasladan parte de su producción a los países del Sudeste o del Sur de Asia: a Vietnam, Indonesia, Malasia, la India y Pakistán. No hay que excluir que el traspaso de producciones precisamente a estos países sea una medida de compromiso entre las autoridades y el negocio occidental”, agrega Iliá Grigóriev.
Irina Aydrus también duda de la conveniencia de traspasar la producción precisamente a sus propios países. Ella recuerda que la finalidad principal de la organización del proceso en China y otros países emergentes es el acceso a baratos recursos.
“Hacer economías en los salarios y obtener beneficios impositivos es lo que hizo más competitivas a las corporaciones internacionales estadounidenses y europeas. El retorno de muchos negocios a la patria histórica habrá de significar la pérdida de su competitividad”, aclara la experta.
Por eso las empresas occidentales antes que nada toman en cuenta los mercados emergentes: la India, Vietnam, Tailandia, Cambodgia, Bangladesh, Brasil o México. Es decir aquellos países que pueden asegurar prevalencias competitivas a cuenta del bajo nivel de gastos.
 
Un traspaso oneroso
 
En cualquier caso, la transferencia de producción le costará a muchas compañías algo más que un centavo. Los expertos del BofA estiman que tales gastos reducirán la rentabilidad del capital accionario de las empresas en 70 puntos básicos.
Tal como señala Irina Aydrus, todas las empresas industriales trabajan con un equipamiento caro. Así que el traslado de cualquier empresa industrial siempre es muy oneroso. No todos, ni con mucho, podrán amortizar rápido los “viáticos”.

“El plazo de amortización y el costo del traslado también puede variar fuertemente en dependencia del sector –puntualiza Grígoriev-. Si hablamos de empresas del sector tecnológico, para ellas el traslado de la producción puede resultar relativamente caro pero la amortización será más rápida. Para las empresas de la industria ligera, esto tampoco será barato pero sus plazos de amortización serán superiores”.

Según Artiom Déiev, en una perspectiva a largo plazo las inversiones para el traslado de la producción desde la RPCh retornarán pero sin embargo se tratará de un significativo lapso de tiempo: de 10 a 15 años.

En primer lugar, el traslado en crisis no es conveniente para las empresas norteamericanas, en segundo lugar semejante operación a gran escala se reflejará negativamente en la economía mundial. Las compañías abrieron sus fábricas y producciones en China porque obtuvieron una barata mano de obra y un arriendo económico, beneficios impositivos y accesos a metales raros, imprescindibles para la producción de ‘gadgets’. Por eso el traslado se reflejará negativamente precisamente en las compañías hightech”, agrega el analista.

China está lista para la despedida
 
¿Y qué pasa con China? ¿Es posible que se separe con tanta liviandad de los no residentes?
Según Iliá Grigóriev, la conducción de la RPCh asume a la perfección el problema e intenta resolverlo a cuenta de los mercados internos.
“Por ahora, el problema se resuelve exitosamente a cuenta de esto, pero se mantiene el riesgo de reducción del crecimiento en un plano a mediano plazo”, dice el experto.
Según Artiom Déiev, Beijing habrá de luchar por sus no residentes. Pero no es obligatorio que sea con algún “dulce”: en el Imperio Celestial pueden también dictar nuevos impuestos sobre las mercancías norteamericanas.
A propósito, Irina Aydrus estima que China hace rato que se prepara para la retirada de las compañías occidentales. En el curso de varios años amplió su participación o adquirió por completo producciones puramente occidentales o conjuntas.
“Es importante comprender que China ya en 2015 adoptó el programa Made in China 2025 con el objetivo de desarrollar los sectores hightech, evadir la dependencia tecnológica y alcanzar el liderazgo en los mercados globales”, recuerda la dirigente de los programas de Economía Mundial en el IEMC de la URAM.
Además, con el crecimiento del nivel de vida y la elevación de los gastos en el pago de salarios se pierde la atracción de cualquier país adonde se haya llevado la producción y el logro de ritmos dinámicos de crecimiento se convierte en algo imposible.

“El Estado asigna para la realización de este programa subsidios, soporta financieramente la expansión exterior de las corporaciones estatales y privadas. Por eso el retiro de producciones por las compañías occidentales marcha al unísono con los planes a mediano y largo plazo de China”, agrega Aydrus.
Vale la pena recordar que ya en la década de los '80, cuando despuntaba la división internacional del trabajo China, al crear sus zonas económicas y atrayendo a ellas a los residentes extranjeros, les planteó a los inversores extranjeros duras condiciones: ellos debía compartir las tecnologías y el know how.
De tal forma, el Imperio Celestial no perdió el tiempo en vano creando y desarrollando sus empresas competidoras. Ahora ella no tiene que gastar miles de millones y trasladarse a alguna parte. Es posible que de los no residentes la China ya haya obtenido todo lo que quería. A propósito, ¿se podrá decir lo mismo de ellos?".





Investigadora ecuatoriana  Diana Morán.

¿De qué hablamos cuando nos referimos a la globa­lización?

 La sola definición ha dado pie a intensos debates académicos, con diversas posturas y enfoques, pero desde mi perspectiva la globalización puede ser entendida como un proceso integrador a escala supranacional, que no conoce de fronteras. Tiene como fin la eliminación de barreras comerciales y de barreras a los capitales financieros para la consolidación de un mercado global.

¿Cuándo vivimos la época dorada de este proceso? 

La época de oro más intensa se vivió desde los años 80 hasta la crisis del 2008, cuando se intensificó el intercambio de productos a escala global y mayores flujos migratorios, pero que también se caracterizó por un mayor movimiento de flujos financieros a escala global. La aparición de Internet y los avances en telecomunicaciones facilitaron esa edad de oro. La crisis económica del 2008, los nacionalismos, la salida del Reino Unido de la Unión Europea disminuyeron el índice de apertura comercial mundial. 

¿El proceso de la globalización económica ya se había puesto en entredicho antes de la pandemia? 

La crisis del 2008 puede ser vista como un punto de inflexión o de ruptura, porque la retórica a nivel mundial era que los mercados funcionaban de forma eficiente. En ese sentido, el proceso globalizador obtuvo un impulso adicional; porque si el mercado funciona de forma eficiente, lo lógico era eliminar las barreras de un mercado global. 
La crisis del 2008 se inició en Estados Unidos, pero era tan grande la interdependencia de los mercados financieros de los países desarrollados, que se expandió de forma vertiginosa, precisamente como una suerte de contagio global. Eso señaló las debilidades de los cimientos de la globalización financiera: no se podía confiar solo en el libre juego de los mercados y en la premisa de que el Estado debía marginarse, debilitarse, hacerse a un lado en pro de la actividad del mercado. Y, a partir de allí, se empieza a cambiar la retórica, con una postura de resguardo y regulación por parte de los gobiernos. Se cuestiona más el proceso globalizador y se empieza a ­ponerle un freno.

 ¿La pandemia del coronavirus confirma que el proceso globalizador no es imparable ni imbatible, como muchos llegamos a creer?

 Creo que nos vino a confirmar sus vulnerabilidades. Ahora, no creo que la globalización pueda ser cien por ciento reversible, pero tampoco es tan omnipotente e irrefrenable como pudimos pensar. En Latinoamérica se presentó resistencia social en los 80 y 90 a la globalización, por el menoscabo de empleos e industrias locales.

 ¿No es paradójico que ese sentimiento resurja en los últimos años incluso en países desarrollados?

​El descontento se presentó por la deslocalización de la producción. Las fábricas manufactureras que producían camisetas, por ejemplo, empezaron a migrar su producción a países que tenían un costo de mano de obra mucho más bajo, amparadas en la eliminación de barreras de este proceso global. Eso genera malestar, incomodidades y es el gran argumento que amparó al ascenso de Donald Trump como presidente de Estados Unidos, porque muchas de las actividades industriales que se desarrollaban se empiezan a deslocalizar, a moverse a países asiáticos con la pérdida de empleos que ello supone en este caso para los estadounidenses. Las empresas europeas están regresando a sus países de origen.

¿La pandemia puede revertir un tanto ese proceso del que habla? 

Lo contrario a la deslocalización es la relocalización de la producción, en el que las industrias retornan a sus países de origen. Es un proceso que toma más fortaleza en Europa, que empieza a traer sus fábricas de Asia. Se trata de una estrategia de mediano y largo plazos; no va a ser de inmediato, porque requiere de cadenas locales o regionales de valor. Es decir, propiciar la concentración en un mismo espacio geográfico de empresas e industrias que se complementen. En EE.UU., este proceso de relocalización de las industrias en el país se ha quedado más en un discurso nacionalista que da réditos políticos. El covid-19 minó un estilo de vida.

 ¿Qué decir entonces de la relación del tema con el sistema económico? 

El capitalismo global requiere por un lado del crecimiento de la producción, la obtención de beneficios y de la contraparte que es el consumo. La pandemia pone en jaque a todo ese sistema, y actúa como una suerte de cable a tierra que nos está recordando lo frágiles que somos. Creo que es un llamado de atención de la naturaleza, nos incita a reflexionar sobre un sistema económico de intensificación de la producción y del consumo que está generando impactos a escala medioambiental, lo que de alguna forma también posibilita el desarrollo de estas enfermedades zoonóticas. El capitalismo global disipa también cada vez más los límites entre las actividades del hombre y de especies de las que no deberíamos estar tan cerca. 

¿Cuál es el camino?​

El consenso científico es que esta cercanía puede facilitar en el futuro la transmisión de nuevas y virulentas enfermedades entre especies. La necesidad imperiosa de consumo nos lleva a ello. Las formas de producción y nuestros patrones de consumo no deberían ser los mismos en la pospandemia.
 Paradójicamente, la idea del regreso a una nueva normalidad está fundamentada en esas mismas lógicas. Se está apuntando a promover una política que nos ponga a crecer económicamente, pero lo que debe entrar en debate es el cómo se va a crecer. Y no estamos dando ese viraje. De alguna forma, esa nueva normalidad es igual a la anterior, pero con mascarilla. No hay un replanteamiento de estructura y tampoco veo un cuestionamiento serio sobre lo que nos llevó a esta situación mundial.

 ¿Qué implica esto de lo que se habla ahora, la desglobalización?

 La idea surge a partir de la inobservancia de los supuestos beneficios globales para todos, que iba a acarrear este proceso globalizador, de las profundas desigualdades que implica y de la vulnerabilidad del sistema económico mundial frente al rápido contagio de las crisis financieras. Pero también se ha evidenciado una subordinación de la soberanía nacional frente a un poder económico transnacional. Todos estos elementos están apuntalando la idea de una suerte de des­globalización como una alternativa.
 Desde mi perspectiva, no creo que nos podamos desglobalizar, la interconexión es tan avanzada que creo que no se puede revertir totalmente. Lo que debiéramos hacer es reconsiderar los términos actuales de esa inter­­nacio­nalización. El economista turco Dani Rodrik ganó este año el premio Princesa de Asturias, por cuestionar los efectos de la globalización en las soberanías nacionales. 

¿El proceso globalizador anula parte de la capacidad de gobernanza nacional de los Estados?

​Hay una convergencia en cuanto a lo que señala Rodrik, con (el premio Nobel Joseph) Stiglitz y el filosofo Noam Chomsky, sobre el hecho de que se ha minado la soberanía. Rodrik lo plantea en términos de un ‘trilema’, en una punta está la globalización, en la otra la soberanía de los Estados nación y en el otro extremo está la democracia. Y plantea que la globalización solo es posible en una combinación de dos de esos elementos del ‘trilema’, no se pueden alcanzar los tres, solo se pueden lograr dos objetivos en menoscabo del tercero. 
Es decir, tenemos que elegir entre la soberanía del Estado o la democracia. Y mayormente lo que existe es un menoscabo de la soberanía, por los mecanismos que utilizamos para integrarnos. Los tratados bilaterales, los acuerdos y tratados de libre comercio incluyen cláusulas donde se subordinan los intereses nacionales a los intereses de los poderes transnacionales.

 ¿Y qué pasa con la democracia en ese dilema globalizador?

 Vemos a menudo un menoscabo de la calidad de la democracia en beneficio de los grupos favorecidos por la globalización, con un deterioro del bienestar de los ciudadanos. Además, se presenta un debilitamiento de lo que se conoce como Estado de bienestar. Con el covid-19 ha sido más que necesaria la intervención de los estados no solo como reguladores sino también como benefactores. Son los estados y no el mercado los que se han puesto en primera línea de acción para evitar que sigan agravándose las consecuencias del avance de la enfermedad.

 

viernes, 14 de agosto de 2020

La resolución completa del Parlamento catalán que declara a Cataluña republicana.-a





El presidente de la Generalitat, Quim Torra, en el pleno extraordinario que provocó él
personalmente en el parlamento autonómico sobre "la situación política creada
 por la crisis de la monarquía española" tras la marcha del Rey emérito. Foto: Marc Brugat/EP.

 11 Agosto, 2020

Fue aprobada el pasado viernes, a las 22 horas, por el parlamento autonómico catalán por una mayoría de 69 votos –de ERC, Junts per Catalunya y la CUP– frente a 65 de Ciudadanos, PSC, los comuns, y el PP.



RESOLUCIÓN 905/XII DEL PARLAMENTO DE CATALUÑA, SOBRE LA SITUACIÓN POLÍTICA CREADA POR LA CRISIS DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA 

Pleno del Parlamento, sesión 59, 07.08.2020, DSPC-P 106

El Pleno del Parlamento, en la sesión celebrada el 7 de agosto de 2020, ha debatido las propuestas de resolución presentadas por los grupos y subgrupos parlamentarios, subsiguientes al debate sobre la situación política creada por la crisis de la monarquía española, tenido el día 7 de agosto.

Finalmente, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 155 del Reglamento del Parlamento, ha adoptado lo siguiente:

RESOLUCIÓN

1. LA SITUACIÓN POLÍTICA CREADA POR LA CRISIS DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA


I.

1. RATIFICACIÓN DE LA VOLUNTAD REPUBLICANA DE CATALUÑA 

1  El Parlamento de Cataluña declara que Cataluña es republicana y, por tanto, no reconoce ni quiere tener ningún rey.

2 El Parlamento de Cataluña constata que en Cataluña hay una amplia mayoría a favor de ejercer por referéndum el derecho a la autodeterminación y en contra de la monarquía.

3 El Parlamento de Cataluña constata que la forma política del Estado español es ajena al principio democrático, dado que la condición de jefe de estado se transmite por vía hereditaria y no por elección de la ciudadanía, y constata también que Cataluña se quiere republicana, dado el rechazo mayoritario de la ciudadanía a esta forma política, impuesta pero nunca refrendada.

2. LA HERENCIA FRANQUISTA DE LA MONARQUÍA ESPAÑOLA 

4  El Parlamento de Cataluña recuerda que el linaje de los borbones ha sido una calamidad histórica para Cataluña, y específicamente que Juan Carlos de Borbón aceptó la sucesión del general Franco, juró fidelidad a los principios del régimen franquista y afirmó que recibía del dictador «la legitimidad política surgida del 18 de julio de 1936», en referencia al golpe de estado militar perpetrado contra la Segunda República española. En este sentido, la monarquía española es la continuación del régimen precedente y resulta inseparable de la persona del rey Juan Carlos, porque así lo establece el artículo 57 de la Constitución española.

5 El Parlamento de Cataluña constata que Juan Carlos I fue nombrado heredero del régimen fascista por el dictador Francisco Franco, por lo que juró dos veces las leyes fundamentales y los principios del Movimiento Nacional –el 22 de julio de 1969 y el 22 de noviembre de 1975– y dio continuidad a «la legitimidad política surgida del 18 de julio de 1936».

6 El Parlamento de Cataluña denuncia que la monarquía española es sucesora del régimen franquista, del que recibió «la legitimidad política surgida del 18 de julio de 1936».

3. LA CRISIS DEL PACTO CONSTITUCIONAL DE 1978 

8 El Parlamento de Cataluña constata el fracaso y la crisis definitiva del pacto constitucional de 1978, que, por su carácter irreformable, blinda un sistema autonómico fallido, una democracia intervenida por el poder judicial, unas políticas sociales que son anuladas cuando las aprueba el Parlamento de Cataluña y una legislación que castiga el ejercicio de derechos fundamentales.

9 El Parlamento de Cataluña reafirma su compromiso con los valores republicanos y apuesta por la abolición de una institución caduca y antidemocrática como es la monarquía. 

10 El Parlamento de Cataluña defiende el derecho a la autodeterminación de los pueblos y el modelo republicano como la mejor forma de gobierno para garantizar la plena igualdad entre los ciudadanos, y manifiesta su apoyo y su solidaridad con todos los pueblos y movimientos de España que luchan para alcanzar este objetivo.

11 El Parlamento de Cataluña constata que el derecho del pueblo catalán a la autodeterminación es la vía para la construcción de la República catalana y esta es la mejor muestra de solidaridad con todos los proyectos republicanos y emancipadores de los pueblos del Estado español para a tumbar el régimen del 78.

4. LA FALTA DE CONTROL DEMOCRÁTICO DE LA INSTITUCIÓN MONÁRQUICA

12 El Parlamento de Cataluña denuncia la connivencia de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial para sustraer la monarquía a cualquier fiscalización o control democrático, connivencia que llega a su momento culminante con la fuga consentida del rey Juan Carlos para evadir la acción de la justicia.

13 El Parlamento de Cataluña lamenta que los poderes del estado operen de forma coordinada y concertada, aniquilando la necesaria separación de poderes, cuando se ponen en crisis los elementos estructurales del régimen del 78.

14 El Parlamento de Cataluña expresa su indignación y condena por las actividades irregulares o delictivas de miembros de la familia real española conocidas recientemente y por las estructuras de corrupción que implican. 

15 El Parlamento de Cataluña constata que ningún miembro de la monarquía borbónica no ha sido sometido nunca a control público ni parlamentario, amparándose en la legislación vigente y con la connivencia del aparato del Estado para la protección de las figuras reales.

16 El Parlamento de Cataluña rechaza la sentencia del Tribunal Constitucional del 2 de octubre de 2019 (STC 111/2019), que ha consagrado un marco de impunidad absoluta para la corrupción de la monarquía, más allá de la anulación de la comisión de investigación acordada por este Parlamento, y reprueba los magistrados del Tribunal Constitucional por haber consagrado este marco de impunidad, que es incompatible con el sistema democrático y contrario a la jurisprudencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos.

17 El Parlamento de Cataluña reitera la necesidad de que las instancias judiciales del Estado español y de los otros estados afectados investiguen y castiguen debidamente la corrupción de la monarquía borbónica para evitar que quede impune gracias a una aplicación abusiva del privilegio constitucional de la inviolabilidad.

18 El Parlamento de Cataluña interpreta la fuga del rey emérito como un indicio de culpabilidad en relación con los hechos por los que se le investiga y como un intento burdo de esquivar la acción de la justicia y disfrutar de impunidad.

19 El Parlamento de Cataluña considera que la complicidad del Gobierno -integrado por el PSOE y por Podem- en la fuga del rey emérito es un escándalo democrático, y que un gobierno que se reivindica como progresista debería velar por que todas las personas sospechosas de corrupción respondan ante los tribunales, en vez de cooperar para que eludan la acción de la justicia.

20 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad a exigir al Gobierno del Estado explicaciones sobre el papel que ha tenido en la fuga del rey emérito, y estudiar las acciones necesarias para depurar las responsabilidades que correspondan.

21 El Parlamento de Cataluña reprueba el conjunto del Gobierno del Estado, y específicamente la vicepresidenta Carmen Calvo, por haber colaborado en la huida de Juan Carlos I y como cómplices de la impunidad perpetrada por la monarquía borbónica. 

22 El Parlamento de Cataluña alerta que la arbitrariedad y parcialidad de los poderes del Estado español, que persiguen el exilio de los líderes independentistas y al mismo tiempo facilitan la fuga del rey emérito investigado por corrupción, degrada la democracia y erosiona la confianza de los ciudadanos en las instituciones.

5. LA FALTA DE GARANTÍA DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES EN ESPAÑA 

23 El Parlamento de Cataluña se reafirma en la reivindicación del pleno ejercicio de todos los derechos protegidos por los tratados internacionales de derechos humanos y deplora que los magistrados del Tribunal Constitucional español hayan convertido este órgano en un ariete contra el ejercicio de los derechos fundamentales. 

24 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad a reclamar a la Comisión Europea que actúe en defensa del estado de derecho y exija en España la aplicación debida y estricta de los tratados que regulan las obligaciones de los estados en este ámbito.

25 El Parlamento de Cataluña constata que la monarquía borbónica y España han actuado y actúan aplicando medidas legislativas y judiciales de orden penal, como la Ley de seguridad ciudadana o Ley mordaza (Ley Orgánica 4/2015), con graves consecuencias sobre el alcance de la libertad de expresión y la acción política cuando se trata de movimientos sociales y disidencia política independentista, republicana y social.

26 El Parlamento de Cataluña condena la persecución penal, los últimos años, de expresiones políticas, intelectuales o artísticas que, en ejercicio de la libertad de expresión o del derecho de representación política, han denunciado la corrupción de la monarquía española, y asimismo expresa su solidaridad con las víctimas de esta persecución, reclama el archivo de todas estas causas y exige la amnistía de las personas que han sido condenadas.

27 El Parlamento de Cataluña manifiesta su apoyo a los músicos, activistas y políticos perseguidos por el sistema judicial español por haber expresado opiniones críticas con la monarquía.

28 El Parlamento de Cataluña muestra su apoyo a todas las personas represaliadas por haber mostrado el rechazo a la monarquía, desde los jóvenes de la izquierda independentista de Girona y Mallorca hasta los cantantes Josep Miquel Arenas (Valtònyc), Pablo Hasél o Alex Nicolaev (ELGI).

29 El Parlamento de Cataluña constata que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España por haber impuesto una pena de prisión a dos independentistas que quemaron la foto de los reyes en 2007 en Girona, una sentencia que muestra la clara deriva autoritaria del Estado español.

30 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad a reclamar al Gobierno del Estado que impulse las medidas necesarias para derogar el delito de injurias contra la Corona, así como la Ley mordaza (la Ley Orgánica 4/2015, del 30 de marzo, de protección de la seguridad ciudadana), porque son disposiciones que limitan el ejercicio de los derechos fundamentales y se utilizan sistemáticamente para censurar la libertad de expresión de la disidencia política.

31 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a elaborar un informe sobre monarquía y libertad de expresión, en un plazo de tres meses, que recoja las vulneraciones de derechos que ha perpetrado la judicatura del Estado en defensa de la Corona e incluya una propuesta de reparación.

32 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad evitar cualquier colaboración activa del Departamento de Interior en dispositivos de represión de manifestaciones y protestas bajo la excusa de una supuesta protección de la familia real, y revisar en este sentido la actuación de los mozos de escuadra que discriminaron ideológicamente la ciudadanía el pasado 20 de julio en los accesos al monasterio de Poblet.

6. LA RETIRADA DE LAS PRERROGATIVAS A JUAN CARLOS DE BORBÓN

33 El Parlamento de Cataluña reclama la retirada de los privilegios antidemocráticos de que todavía goza Juan Carlos de Borbón, incluido su aforo ante el Tribunal Supremo, y en este sentido considera urgente impulsar, por el trámite de lectura única, una proposición de ley orgánica ante las Cortes Generales que incluya:

a) La retirada del título de rey a Juan Carlos de Borbón.
b) La confirmación de que la inviolabilidad protege la cabeza del estado exclusivamente con relación a los actos que lleva a cabo en ejercicio de sus funciones y que son refrendados por otra autoridad.
c) La derogación del artículo 55 bis de la Ley Orgánica 6/1985, de 1 de julio, del poder judicial, para eliminar el aforo injustificado de Juan Carlos de Borbón ante el Tribunal Supremo.
d) La derogación de los artículos 490.3 y 491 del Código penal, que regulan los delitos de calumnias e injurias contra la Corona.
e) La modificación del artículo 4 de la Ley Orgánica 2/1982, del 12 de mayo, del Tribunal de Cuentas, para incluir en su ámbito de aplicación la Casa Real y para establecer la obligación de todos los miembros de la Familia Real de efectuar una declaración periódica completa de actividades, bienes e intereses económicos.
f) La modificación del artículo 2 de la Ley del Estado 19/2013, de 9 de diciembre, de transparencia, acceso a la información y buen gobierno, para incluir en su ámbito de aplicación todas las actividades de la casa Real.
g) La modificación de la Ley del Estado 3/2015, del 15 de marzo, reguladora del ejercicio del alto cargo de la Administración General del Estado, para someter a todos los miembros de la Familia Real en el régimen de conflictos de intereses y de incompatibilidades que determina.

34 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad a reclamar al Gobierno del Estado que impulse las medidas necesarias para suprimir el aforo a Juan Carlos de Borbón, y por retirarle la condición de rey emérito y todos los derechos, prerrogativas y privilegios de carácter institucional, protocolario y económico de que goza.

7. LA RETIRADA DE HOMENAJES PÚBLICOS A LA MONARQUÍA BORBÓNICA 

35 El Parlamento de Cataluña invita a todas las instituciones y entidades del país a tomar las medidas necesarias para la retirada de cualquier símbolo, distinción o mención conmemorativa de exaltación o enaltecimiento de la monarquía borbónica o de alguno de sus miembros. 

36 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a elaborar un catálogo de simbología y nomenclatura urbana monárquica, con el objetivo de facilitar su supresión y sustitución a los entes locales.

8. LA ABSTENCIÓN DE COLABORAR CON LA MONARQUÍA ESPAÑOLA 

37 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a no colaborar ni participar en ningún acto en el que participen miembros de la monarquía española.

38 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a realizar las gestiones pertinentes para que las otras instituciones y entidades de Cataluña no colaboren ni participen tampoco en ningún acto en el que estén presentes miembros de la monarquía española.

39 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a desarrollar, en coordinación con los entes locales, todas las herramientas institucionales y políticas para expulsar los miembros de la monarquía española de las instituciones y fundaciones compartidas.

9. LA RESTITUCIÓN DE LA HACIENDA PÚBLICA DEL DINERO HURTADO POR LA MONARQUÍA ESPAÑOLA 

40 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno de la Generalidad a reclamar al Gobierno del Estado que establezca las herramientas necesarias para fiscalizar las cuentas y las actividades de la Casa Real, investigar cualquier sospecha de corrupción de la monarquía y, en su caso, garantizar el retorno del dinero que los miembros de la institución hayan podido obtener de manera ilícita.

41 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a realizar las gestiones necesarias, en todas las instancias competentes, a fin de conseguir la plena restitución de todo el dinero robados a la hacienda pública por la monarquía borbónica, con el fin de que sean destinados a la lucha contra la Covid-19 y a las necesidades sociales extraordinarias causadas por esta pandemia.

42 El Parlamento de Cataluña considera que las supuestas irregularidades fiscales o delictivas del rey emérito Juan Carlos I, como no puede ser de otro modo en un estado de derecho y social como España, deben ser investigadas por la fiscalía y la agencia tributaria, con la atribución de las responsabilidades correspondientes y la imposición de las sanciones que sean adecuadas llegado el caso.

10. EL COMPROMISO CONTRA TODOS LOS CASOS DE CORRUPCIÓN 

43 El Parlamento de Cataluña considera que el compromiso contra la corrupción debe guiar el comportamiento de las instituciones al frente de la Administración pública.

44 El Parlamento de Cataluña condena todas las formas de corrupción, especialmente las practicadas desde las más altas instancias del poder político e institucional, como ha sido presuntamente el caso del rey emérito a lo largo de décadas de mandato.

45 El Parlamento de Cataluña considera que el Gobierno de la Generalitat debe personarse como acusación particular en el caso judicial contra la familia Pujol Ferrusola y en el caso del 3%, que afecta Convergencia Democrática de Cataluña, instruidos ambos por la Audiencia Nacional, para garantizar que, en caso de que hubiera despilfarro de recursos públicos, el resarcimiento fuera a favor de la Generalidad de Cataluña.

46 El Parlamento de Cataluña insta al Gobierno a emprender todas las acciones legales a su alcance contra los responsables de las acciones perjudiciales contra los bienes y el patrimonio público de la Generalitat a raíz de los procedimientos judiciales para la causa del 3% y por la causa contra la familia Pujol, que están bajo juicio en la Audiencia Nacional.

11. NOTIFICACIÓN DE LA RESOLUCIÓN 

47 El Parlamento de Cataluña acuerda notificar esta resolución por conducto oficial a la Casa Real ya las Cortes Generales de España, a la Comisión Europea, al Parlamento Europeo y al Consejo de Europa.



La Candidatura de Unidad Popular (en catalán, Candidatura d'Unitat Popular), conocido simplemente por sus siglas CUP, es un partido político español de izquierda, defensor de la independencia de Cataluña y de los territorios denominados "Países Catalanes"​ y adscrita ideológicamente a la Esquerra Independentista.​ La CUP ha sido definida como «un partido movimiento: un híbrido entre un clásico partido de masas y una compleja alianza entre partidos y movimientos sociales».
 Su ámbito de actuación no se circunscribe a Cataluña sino que se extiende al conjunto de los llamados Països Catalans y además se opone al centralismo de Barcelona —tiene su sede en Manresa—. No reconoce al Estado Español ni a la monarquía y «su programa combate activamente el patriarcalismo y el envenenamiento del territorio», comenta el historiador Enric Ucelay-Da Cal. Por otro lado, como ha señalado este mismo historiador, «toda la variedad de grupúsculos que salieron del PSAN y del nacimiento del independentismo han encontrado su espacio efectivo y operativo en la CUP».

Rasgos ideológicos

Con un carácter asambleario y defensora de posturas independentistas y ecologistas, su programa ha sido encuadrado dentro de un «republicanismo anticapitalista».​ Defiende la salida de una hipotética Cataluña independiente tanto de la Unión Europea como de la OTAN.​ Aboga por la nacionalización de entidades financieras.18​ Ha sido considerada tanto una organización de «extrema izquierda» como de «izquierda radical».
La CUP, cuya defensa de la construcción política de los llamados «Países Catalanes» es uno de sus ejes ideológicos fundamentales, comparte las tesis pannacionalistas del nacionalismo romántico.

Historia

La CUP tiene como precedente en las elecciones municipales españolas de 1979, las primeras después de la muerte del dictador Francisco Franco, a diferentes candidaturas críticas con el rumbo que iban tomando los acontecimientos y adoptaron ese nombre. En la década de 1980 se coordinarían entre sí y se acercarían hacia posturas independentistas. En 1987 se inscribe la CUP como agrupación de electores en tres municipios, siendo la marca de gentes del Moviment d'Esquerra Nacionalista (MEN) y del Moviment de Defensa de la Terra (MDT) para presentarse en las elecciones municipales. El término «unitat popular» hace referencia a la alianza de izquierdas chilena encabezada por Salvador Allende, que impulsó un movimiento de transformación socialista y gobernó hasta el golpe de Estado de Augusto Pinochet.
La CUP en sus inicios fue una plataforma de coordinación de las candidaturas del independentismo de izquierda radical que se presentaron en diferentes localidades en las elecciones municipales. Aunque ya había habido candidaturas con las siglas CUP desde las primeras elecciones municipales de 1979, su precedente inmediato fue la Assemblea Municipal de la Esquerra Independentista (AMEI) fundada en diciembre de 1986 como parte del fallido proceso de confluencia entre el PSAN y su antigua escisión Independentistes dels Països Catalans (IPC) que daría lugar al Moviment de Defensa de la Terra (MDT).
 En las elecciones de 1987, las candidaturas impulsadas por la AMEI con o sin las siglas CUP, consiguieron unos 50 concejales y alrededor de 11.000 votos pero en las siguientes, las de 1991, bajaron a 40 concejales y a 3000 votos, lo que les llevó a presentarse en las municipales de 1995 y de 1999 en candidaturas conjuntas con Esquerra Republicana de Catalunya e Iniciativa per Catalunya Verds, obteniendo unos 40.000 votos y aproximadamente los mismos concejales que en 1991.


Entre el año 2000 y el 2002 tuvo lugar el Proceso de Vinaroz, resultado del proceso de confluencia entre la PUA, ahora articulado con el nombre de Endavant-Organització Socialista d'Alliberament Nacional (Endavant-OSAN), y el Moviment de Defensa de la Terra (MDT) refundado como partido por antiguos miembros de IPC. Como resultado del procés de Vinaròs se acordó que la acción política se centraría en el ámbito local, renunciando las CUP a presentase a las elecciones al Parlamento de Cataluña. El órgano encargado de llevar adelante la propuesta fue la AMEI. Sin embargo en las elecciones municipales de 2003 los resultados no mejoraron (se obtuvieron unos 40 concejales y unos 25.000 votos en toda Cataluña), por lo que la AMEI dio paso a la Asamblea Nacional Extraordinaria de Candidatures d'Unitat Popular cuya primera reunión tuvo lugar en Martorell en 2006.
 Allí se decidió dotarla de unos estatutos y reforzar las funciones del secretariado nacional, aunque la naturaleza del proyecto no cambió pues la Asamblea siguió siendo una coordinadora de los núcleos locales. Dos años antes las CUP se habían presentado a las elecciones europeas de 2004 con un resultado desastroso, lo que les reafirmó en la idea de seguir circunscribiendo la actividad política al ámbito local.

En 2008 se celebró la Asamblea Extraordinaria en Manlleu y allí se dio el paso decisivo de convertir las CUP, en la CUP, es decir, el conjunto de organizaciones locales con una estructura entre ellas muy laxa pasaba a convertirse en un partido político. Se aprobaron unos nuevos estatutos en los que la CUP quedó estructurada en alrededor de cincuenta asambleas locales agrupadas en asambleas territoriales que eran las que elegían al "consejo político", el máximo órgano entre asambleas que debían celebrarse anualmente. 
El secretariado nacional, el máximo órgano ejecutivo, se renovaría cada tres años. Sin embargo, las organizaciones políticas y sociales que habían participado en las CUP desde el principio mantuvieron su identidad diferenciada —aunque sin representación en los órganos de dirección—, por lo que se creó un sistema de doble afiliación. Quedó confirmando así el carácter híbrido de la CUP, partido político y alianza política al mismo tiempo.

En la Asamblea Extraordinaria celebrada en Molins de Rey en octubre 2012 se acordó la participación de la CUP en las elecciones al Parlamento de Cataluña que se iban a celebrar al mes siguiente. La candidatura se llamaría CUP-Esquerra Alternativa para conseguir también el apoyo de las diversas organizaciones políticas y sociales de la izquierda independentista catalana como Endavant-OSAN, el Moviment de Defensa de la Terra (MDT), la organización juvenil Arran o el Sindicat d'Estudiants del Països Catalans, entre otros. 
En la misma Asamblea se aprobaron las cuatro listas que se iban a presentar a las elecciones, así como los lemas de campaña: És l'hora del poble ('Es la hora del pueblo') y Ho volem tot ('Lo queremos todo'), en referencia este último a que no solo apostaban por la independencia sino por un cambio radical de las políticas «neoliberales» que había aplicado hasta entonces el govern de la Generalitat presidido por Artur Mas.
 El resultado fue un completo éxito pues consiguieron superar la barrera del 3% de los votos (obtuvieron 126.000 votos) y los tres primeros candidatos de la lista por Barcelona resultaron elegidos (David Fernàndez, Giorgina Rieradevall y Quim Arrufat). En la Asamblea de Olot de 2013 se acordó crear el Grupo de Acción Parlamentaria como órgano de coordinación y de supervisión de la actividad de los tres diputados del Parlament que pronto se convirtió en uno de los órganos clave del partido.

En las elecciones al Parlamento de Cataluña de septiembre de 2015 la CUP volvió a presentarse en coalición con otras fuerzas independentistas y de la izquierda radical. La candidatura se llamó esta vez CUP-Crida Constituent ('CUP-Llamada Constituyente') y el lema de campaña fue Governem-nos ('Gobernémonos'). Como cabeza de lista por Barcelona fue elegido en unas primarias Antonio Baños, debido a que según los estatutos de la CUP los anteriores diputados no podían volver a presentarse.
 El resultado fue aún mejor que el de las elecciones de 2012 pues casi consiguieron triplicar el número de votos (obtuvieron 340.000, el 8,3% de los votantes), lo que se tradujo en 10 diputados, por lo que pudo tener grupo parlamentario propio. La importancia de esos 10 diputados se puso de manifiesto enseguida cuando consiguieron que Artur Mas, candidato a la presidencia de la Generalitat por Junts pel Sí, renunciara a la investidura en enero de 2016 proponiendo en su lugar a Carles Puigdemont, aunque en el proceso Antonio Baños acabó renunciando a su acta de diputado siendo sustituido al frente del grupo parlamentario por Anna Gabriel. 
En la asamblea celebrada en Esparraguera en mayo de 2016 se hizo evidente la tensión existente entre Endavant-OSAN y Poble Lliure —organización heredera del Moviment de Defensa de la Terra— por determinar la línea política de la CUP, especialmente en cuanto a su relación con Junts pel Sí y con el govern de Puigdemont. 
En ese momento la CUP contaba con algo más de 2000 militantes, aunque en algunos momentos había permitido la votación en la asamblea de los miembros de las organizaciones políticas y sociales integradas en la CUP y de los simpatizantes registrados —unos 1900 entre los dos colectivos


Junts per Catalunya (JxCat; en español, Juntos por Cataluña) es un coalición política española de ideología independentista catalana.​ Nació como una candidatura electoral independentista que se presentó a las elecciones al Parlamento de Cataluña de 2017​ configurada como una coalición electoral entre el Partit Demòcrata Europeu Català (PDeCAT) y Convergència Democràtica de Catalunya (CDC),12​13​ en cuyas listas se incluyeron también independientes. La candidatura fue liderada por Carles Puigdemont.
En febrero de 2019 el presidente del PDeCAT, David Bonvehí, anunció que el partido se presentaría con la marca Junts per Catalunya a las elecciones generales, europeas y municipales de este año, para dar cabida a otras formaciones soberanistas e independientes en sus listas.
El partido Acció per la República creado a partir del colectivo de independientes Junts per la República que conformaban parte de JxCat,16​ integran la coalición junto al PDeCat desde 2019 en el contexto de las elecciones generales, municipales y europeas del mismo año.

Origen

La marca Junts per Catalunya fue registrada en julio en 2016 por la cúpula de Convergencia Democrática de Cataluña, al ser uno de los nombres propuestos a la militancia en el congreso fundacional del Partido Demócrata Europeo Catalán (PDeCAT), aunque finalmente fue rechazado en favor de este último. El 11 de julio de 2018 fue registrado el partido homónimo Junts per Catalunya en el Ministerio del Interior​, aunque dicho partido acabaría adoptando identidad propia diferenciada a esta Coalición





Esquerra Republicana de Catalunya (ERC; en español, Izquierda Republicana de Cataluña), cuya marca genérica es Esquerra Republicana o simplemente Esquerra, es un partido político español fundado en Barcelona en 1931. Con presencia sobre todo en Cataluña, desde la década de 1990 también está presente en la Comunidad Valenciana, las Islas Baleares y el departamento francés de los Pirineos Orientales.​ De ideología independentista catalana, apuesta por la independencia de los territorios que comparten la lengua, cultura y la historia catalana, los denominados «Países Catalanes».
ERC, partido de relevantes políticos catalanes como Francesc Macià, Lluís Companys o Josep Tarradellas, desarrolló un importante papel en la política catalana y española durante la Segunda República, durante la lucha antifranquista y la transición a la democracia. Actualmente cuenta con aproximadamente 10 000 militantes. A nivel municipal y regional está asociado con Acord Municipal y Esquèrra Republicana Occitana. En Cataluña su federación se llama Esquerra Republicana de Catalunya, mientras que en la Comunidad Valenciana su federación es Esquerra Republicana del País Valencià (ERPV) y en las Islas Baleares es Esquerra Republicana-Islas Baleares.

Ideología

Esquerra Republicana de Catalunya se declara de izquierdas, aunque históricamente se sitúa al margen de los partidos de izquierdas de origen sindical y filiación socialista o marxista. Su ideología puede resumirse en: izquierda, republicanismo, socialdemocracia, independentismo catalán y nacionalismo.
De creencia republicana y favorable a la independencia de Cataluña, entendida ésta como nación catalana o Países Catalanes, un conjunto que englobaría todos los territorios de cultura catalana (las actuales comunidades autónomas de Cataluña, la Comunidad Valenciana e Islas Baleares, una franja del territorio de Aragón fronteriza con Cataluña y de habla catalana (la llamada Franja de Poniente) y la denominada Cataluña Norte (el departamento de los Pirineos Orientales, en Francia).
ERC propugna la independencia de Cataluña por la vía pacífica. Rechaza la violencia y participa activamente en las instituciones políticas con el objetivo de conseguir por la vía democrática el derecho a la autodeterminación. Participó en la disolución de la banda terrorista Terra Lliure, después de lo cual algunos de sus miembros se incorporaron a las filas de ERC.
La organización del partido es federal y esta se organiza en tres federaciones en cada uno de los ámbitos territoriales.

En Cataluña se organiza en 10 federaciones regionales, siguiendo el modelo de veguerías (más Cataluña Norte), y toma el nombre de Esquerra Republicana de Catalunya.
En la Comunidad Valenciana se organiza en federaciones comarcales y toma el nombre de Esquerra Republicana del País Valencià.
En las Islas Baleares se organiza en federaciones insulares y toma el nombre de Esquerra Republicana.
Por su parte, en el Valle de Arán el partido cuenta con Esquèrra Republicana Occitana como sección local.

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